lunes, 14 de junio de 2010

Ruta 13

Voy paseando por un caminito, a un paso ligero pero que me permite poder observar lo que me rodea. Escucho el río que baja con fuerza, miro como los árboles hablan entre ellos, le sonrío a las ovejas.
La hierba silvestre y cientos de pequeñas margaritas me hacen cosquillas al andar. Hasta que me canse, o me aburra, sigo caminando. Me paro un rato y descanso en unos bancos que me gustan, porque son blancos y bonitos, porque se está muy agustito en ellos. Nunca me siento en otro sitio, y eso que hay muchos más bancos blancos, pero me gustan los míos.
Siempre hago la misma ruta, 13 bancos, con sus 13 papeleras cerca, 13 árboles que dan sombra y 13 soles que alumbran el sendero. Sin embargo, aunque siempre hago la misma ruta, cada día es distinta. Nacen nuevas flores, vuelan nuevas mariposas, cantan otros pájaros, hablan otras personas, me olisquean otros perros...
Me gusta el paseo y encontrar de pronto cosas nuevas que mirar, pero a veces me pongo triste porque hace unos días ví un perrito pequeño super gracioso, se venía detrás de mí, correteaba, daba pequeños saltitos, se enredaba entre mis pies. Y no le he vuelto a ver. He visto otros, que también tenían su gracia y hasta se dejaban acariciar. Pero ese perrito era tan lindo... no va a seguir allí como los 13 bancos y las 13 papeleras y los 13 árboles y los 13 soles...
Hoy hace un buen día, creo que voy a ir de paseo.

domingo, 16 de mayo de 2010

Con la música a otra parte

Madrid, 12 de la noche. Tras un fantástico concierto de Ismael Serrano , deambulábamos despreocupados por las calles dejando el murmullo de la gente a nuestra espalda. Antonio, gran amigo, gran persona, dejó su impresión de la actuación: "Las mejores canciones son las de los primeros discos".
Mucha gente opina lo mismo. El auditorio en pie durante "Vine del norte", las voces al unísono de "La extraña pareja" la locura se apodera de los cuerpos que bailan torpes "Dulce y tierna historia de amor".
Lógicamente, el motivo que me lleva a escribir esta mañana de domingo, cansada tras una noche larga y aún sin desayunar no es otro que el de llevarle la contraria. No entro en discutir si las canciones son mejores o no, porque eso es cuestión de gustos, sino porque me niego a pensar que lo pasado fue mejor, que las mejores letras ya están escritas o que las más hermosa de las melodías ya se ha compuesto.
¿Os imagináis despertar una mañana y otra y otra y otra... escuchando "Bésame mucho"?
Las canciones van unidas a las circustancias en las que fueron escuchadas. Antonio y otros tantos vivieron sus años de vino y rosas con "Papá cuéntame otra vez" y ahí se quedaron.
Me gusta pensar que mi futuro está lleno de nuevas canciones. Disfrutar de lo excitante de descubrir una noche de Mayo una nueva canción y hacerla mía o nuestra. Muchas letras me han acompañado en distintos lugares, me recuerdan a gente, me devuelven una sonrisa. Pero gracias a autores como Ismael Serrano que siguen haciendo BUENA música, mi vida crece bailando al son de notas nuevas.
Domingo, con el sol llamando a mi ventana, sentada en el sofá, golpeando las teclas ya borrosas de mi portátil, una melodía me ronda la cabeza. En este momento ésta es la canción, la que me llena, la que me eriza la piel, la que me recuerda tu mirada, la que me trae tu olor... que no deje de sonar. Es LA CANCIÓN. Nunca habrá otra igual.
Mañana, lloverá, estaré con otra gente, en otro sitio, con otros zapatos puestos y cantaré otra canción.
(Pero claro hay cosas que nunca cambian "Pequeña criatura" Siempre sonará en mi móvil para desperatrme por las mañanas...)

martes, 27 de abril de 2010

Vacaciones de verano

Abril no quiere irse sin regalarnos antes un poquito de verano. Y el verano nos trae vacaciones.
Días largos para pasarlos tomando un Txacolí en Pamplona, para pasear por sus calles a la sombra del norte o disfrutar de la deliranza de los árbitros al son de unos "pasos".
Recibiremos a mayo abriendo el telón a la Gran Vía, el día 8 Madrid se volverá Chicago por unas horas, soñaremos despiertos, bailaremos dormidos.
Nuestra canción sonará 11 año después de la primera vez que la escuché. En mi antiguo cuarto mis posters adornaban las paredes y sonaba mi Wolkman. Ismael la cantará bajito el día 15 para nosotros, y aunque no lo haya hecho antes,esta vez, estoy segura de que lo hará.
El 26 me volveré loca, chillaré, perderé la razón, el cuerpo de una aolescente me invadirá cuando le vea. Él, el único, la razón de que ame la música, el flamenco y la poesía. Entraré en su paraíso, comeré su fruta prohibida y moriré en su veneno.
Dos días después, si resucito, tenemos una cita con el Lichis, que nos llene de Felicidad lo que queda de mayo, que nos cante con las entrañas su poesía de la calle. Con esto finalizaremos nuestro merecido mes de vacaciones.

lunes, 19 de abril de 2010

Mi día a día...

Conversación entre una de las cuidadoras del colegio (LOLA) y una de mis alumnas de tres años (MAIRA):

Maira: y ¿Dónde está tu mamá?

Lola: Uy, Maira, mi mamá no está aquí

Maira: Y ¿Dónde está?

Lola: Está en el cielo

Maira: Ah! se ha volado!

viernes, 16 de abril de 2010

Vuelve mi sol

Por fin un rayo de sol entre tanta nube.

Las gotas de lluvia que lloraban sobre mi ventana, parecen haberse sacado con el calor.

El mar está tranquilo, las olas se enredan en sí mismas, juegan, se olvidan de nadar.

El campo de color verde, verde esperanza, brillante y sereno está esperando a que le llenemos de abrazos.

Por fin vuelve el sol a llenar de luz la oscuridad de mis ojos, a llenar de paz los tuyos.

Derrite poco a poco mi sangre helada. Poco a poco, tiempo al tiempo.

domingo, 11 de abril de 2010

No me acostumbro


Maldito domingo, que te arranca de mi lado de mi cama.


Maldito domingo que me deja lágrimas para desyunar.


Cada vez se me hacen más cortos los viernes. Me sabe a poco nuestra siesta en el sofá, sorprenderte en la ducha, las cañas, las copas, las risas con los de siempre, contigo. El reloj de nuestra habitación tiene la mala costumbre de adelantarse cuando dormimos juntos.


Cada vez se me pasan más deprisa los sábados. Me sabe a poco comer contigo y ver como te ensucias el jersey recién planchado, los besos, los achuchones entre canasta y canasta, mirarte a los ojos y ver más luz que la del sol que nos depierta cuando mejor estamos.


Maldito domingo que no nos deja ver el cielo despejado y da un portazo dejándome sola al otro lado.

domingo, 4 de abril de 2010

Sin sol, sin sal, sin ti